Incubo y Sucubo todo sobre este demonio

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Incubo y Sucubo todo sobre este demonio

El poder real de un demonio

En ocasiones anteriores hemos hablado sobre algunas entidades malignas que abundan en el mundo. Los ángeles caídos, Nephilim y posteriormente los demonios, cada uno de ellos tiene su historia, un origen que en principio pudo formar parte de los planes divinos pero que, por el desvío de pensamientos y acciones, terminaron siendo la peor amenaza para la humanidad. En esta oportunidad hablaremos de manera amplia sobre los demonios sexuales, aquellos que se presentan en horas determinadas y seducen a las personas hasta llegar al punto de tener relaciones íntimas con ellas. Estos demonios son denominados Incubos y Sucubos.

Al principio se llegó a pensar que los Incubos y Sucubos fueron un invento de la iglesia para justificar las represalias que tomaron con las mujeres en una época determinada, muchos la recordarán como la quema de brujas y el castigo de los herejes, sin embargo, los testimonios de muchas víctimas alrededor del mundo y las historias narradas en los textos antiguos puede servir como una prueba inminente de que los incubos y sucubos si existen y pueden aparecer en diferentes horarios del día, por lo que el mito de que solo suelen hacer acto de presencia en las noches queda totalmente descartado.

Como se mencionó con anterioridad, los demonio sexuales, es decir, incubos y sucubos, son entes demoníacos que buscan poseer a los humanos en diferentes maneras. Suelen aparecer las primeras veces en sueños, pero a medida que van tomando fuerza y vitalidad del humano a su merced, se pueden personificar y acompañar a la persona a donde quiera se vaya. Muchos dicen que estos entes son “muertos” que se apegan al sujeto y que se deben llevar a cabo diferentes rituales espirituales, de manera que los espante y, a su vez, se limpie el cuerpo y aura de la víctima.

¿Cuál es el verdadero origen de los demonios incubos y sucubos?

Todas las historias sobre estos entes malignos datan de la edad media. Hubo tiempos realmente extraños en los que las mujeres salían embarazadas sin siquiera tener contacto sexual con sus esposos o con cualquier otro hombre, eso no solo significaba que habían incurrido en pecado, sino que había algo más allá de este plano que se estaba aprovechando de las mujeres. El revuelo dio inicio con los sueños húmedos que cada mujer empezaba a tener, pues eran tan reales que daban la sensación de que no estaban en el mundo onírico, sino teniendo sexo realmente.

Incubo y sucubo Quema de brujas

Con el primer embarazo inesperado se desataron diferentes discusiones familiares, pero cuando las demás familias dieron a conocer el resto de embarazos en la sociedad, todo fue un completo caos. La iglesia intervino mencionando la existencia de brujas y de la incurrencia en pecado de adulterio, así que muchas féminas terminaron muriendo en la hoguera, acusadas de ser brujas y de otros delitos que simplemente no venían al caso. Nadie llegó a mencionar aquellas experiencias sexuales en el mundo onírico por vergüenza, pero años más tarde esas situaciones se siguieron repitiendo.

Muchas mujeres de diferentes lugares del mundo empezaron a alegar que alguien las visitaba mientras dormían, soñaban con hombres sumamente hermosos que las seducían hasta llegar a concretar encuentros sexuales. La primera impresión podría quedar como el delirio de mujeres promiscuas o con deseos físicos insatisfechos, pero no es así. Cada una de ellas al despertar presentaba síntomas de coito, es decir, partes íntimas húmedas y molestias vaginales comunes después del sexo. A partir de estas descripciones, se empezó a investigar de dónde salían estos sujetos y por qué dejaban esa impresión en los sueños.

En las sagradas escrituras se habla de los ángeles caídos y los Nephilim, criaturas que, al caer en la tierra, comenzaron a propagar maldad, pero su objetivo principal era corromper a la humanidad para evitar la llegada del hijo de Dios. Con el tiempo, los demonios nacientes de los pecados de la humanidad también adoptaron esa ideología y, aunque años más tarde Jesús vino a la tierra, la idea de seguir llevándose almas al infierno era sumamente tentadora.

Tomando en cuenta estas historias y los sucesos ocurridos en la edad media, no quedaba dudas de que los íncubos y súcubos eran los responsables del caos desatado en la sociedad. Es importante destacar el hecho de que no solo las mujeres eran víctimas de estos demonios, los hombres también experimentaban esos eroticos sueños, pero a ellos no le suponía tantos problemas como a las féminas.

Los íncubos, su origen, aspecto y propósito del demonio.

Incubo

Estos seres demoníacos son descendientes directos de los ángeles caídos, su nombre deriva del latín incubare, que significa estar encima. Los incubos son personajes masculinos que se puede presentar de diferentes maneras de acuerdo al grado de atracción que pretendan ejercer. Hay veces que puede aparecer como apuestos y sensuales hombres con una belleza que raya lo imposible, pero eso no significa que no puedan aparecer como son realmente: Criaturas altas con cuernos, garras, cola y dientes filosos, su piel puede ser negra escamosa o rojo fuego, todo de acuerdo a los pecados o penas que estén pagando.

Ellos suelen hacer acto de presencia en la fase de ensoñación y vigilia, justo cuando estás en medio de la realidad y del mundo onírico. No hay horas específicas para su aparición, pueden estar con la víctima en las noches o en el transcurso del día, lo importante es que estén durmiendo.

Su técnica infalible es la seducción, ingresan en la mente de las mujeres para seducirlas impacientemente y, cuando logran su objetivo, las poseen. Los encuentros sexuales se repiten gradualmente, pero las consecuencias son severas para la víctima.

El incubo sustrae la energía vital de la persona, le roba un poco de su alma a cambio de placer sexual, no es algo que se pueda acordar con un trato o un pacto, como muchos piensan. Si el Incubo se ha fijado en alguien, irá en su búsqueda hasta obtener lo que desea. Su objetivo principal es asegurar su descendencia, por lo que luego de tener sexo, las mujeres quedan embarazadas y el resultado es un niño mitad humano mitad demonio.

Orgasmo incubo

Son pocos los casos de íncubos que se quedan con las víctimas por mucho tiempo, por lo general ellos seducen, tienen sexo y embarazan, sin embargo, hay casos de personas que fallecen de maneras extrañas y cumplen con todas las descripciones directas de las visitas de un demonio incubo. La belleza de estos demonios aumenta de acuerdo al número de personas que han logrado seducir y las almas que han robado, así que son realmente hermosos hasta que muestran su verdadera cara.

La existencia de los Súcubos y los objetivos que pretenden alcanzar

Incubos sexuales

Estos demonios son incluso más sensuales y hermosos que los incubos, la razón es porque el aspecto de los Súcubos es femenino y su nombre significa yacer debajo. Estas mujeres son realmente bellas, su piel parece de porcelana, sus ojos son cautivadores e hipnotizantes y caminan de una manera tan sensual que son capaces de despertar lujuria incluso en otras féminas. Su modo de actuar en los sueños de los hombres es más sencillo precisamente por su capacidad de seducción, ellas no necesitan hablar para hacer que caigan a sus pies.

Los súcubos son conocidos en el inframundo por ser demonios promiscuos, lo que aquí en la tierra se entendería como prostitutas. No les importa con quien estar siempre y cuando logren sus objetivos: Arrebatar poco a poco el alma de su víctima, obtener semen de este y traer al mundo a seres que sirvan al Diablo, pues luego de su nacimiento serían criados y manipulados para que dejen la moralidad a un lado, serían perfectos para destruir poco a poco el orden mundial, señuelos eficientes para llevar más almas al infierno.

Los súcubos son mujeres inteligentes, saben exactamente a cuál presa buscar, como hacer que caigan en el juego de su seducción y finalmente condenarlos al fuego eterno. La mayoría de las víctimas de estas mujeres demoníacas son personas con una moral intacta, creyentes en Dios y fieles seguidores de su palabra, hombres que son fieles a sus mujeres y cabeza de familia. Ellas los escogen porque son almas valiosas que pueden tener utilidad en el infierno o simplemente porque les estaría quitando buenas personas a Dios.

Según las leyendas, la primera mujer de Adán fue un demonio Súcubo y mientras ella seducía al humano, la serpiente estaba tentando a Eva. Claro, la biblia omite esta referencia porque la iglesia prefiere omitir la existencia de los demonios hasta cierta época.

¿Qué sucede con los niños hijos de los Íncubos y Súcubos?

Hijos de incubo y sucubo

Los niños nacidos bajo la seducción de los Íncubos y súcubos generalmente tienen una apariencia bastante horrenda. Suelen nacer con problemas físicos, es decir, malformaciones en el rostro o en todo el cuerpo, incluso puede presentar diagnósticos mentales relacionados al atraso, violencia o directamente una neurosis marcada. Claro, siempre existen excepciones, por ejemplo, hay hijos de entes demoniacos que heredan su belleza y son premiados con poderes sobrenaturales, estos son asociados con la magia, clarividencia y comunicación con los espíritus.

En un principio, se creyó que el mago Merlín era producto de una relación entre humanos y demonios precisamente por los dones que le fueron otorgados y esta teoría es bastante probable. Es fácil darse cuenta cuando estamos frente a los hijos de estos demonios debido a su aura y energías negativas, después de todo, han sido procreados para hacer que el mal prevalezca en la tierra. Pocos son los casos de hijos de Íncubos y Súcubos que tengan un corazón noble y acciones sinceras, pero al final, el siempre hecho de tener poderes sobrenaturales hace que estén condenados.

Íncubos y Súcubos ¿Invención de la biblia, realidad o trastorno del sueño?

Sucubo e incubo

Hay muchas personas en el mundo que tienen la fiel creencia de que la iglesia inventó la existencia de estos demonios para poder explicar las horribles acciones que llevaron a cabo en la edad media, desde la caza de brujas hasta la mutilación y asesinato de mujeres infieles, pero esto va más allá de una simple invención católica. Las características y patrones que estos demonios siguen en las personas no pueden ser coincidencias. Si existen los demonios que buscan poseer el cuerpo de los humanos, también pueden existir aquellos que quieren dejar su descendencia a través de estos.

Por otro lado, están aquellos científicos y especialistas que atribuyen todo esto a diferentes trastornos del sueño, desde la parálisis hasta el cumplimiento de fantasías sexuales a través del mundo onírico, claro, no hay nada exacto en estas teorías, no existen pruebas fehacientes que puedan determinar un diagnóstico de este tipo, así que los Íncubos y Súcubos no sólo son una leyenda en el mundo y folklore actual, sino también una realidad para las pocas y desafortunadas víctimas de estos entes negativos y parasitarios.

¿Por qué parasitarios? Como se mencionó con anterioridad, cuando el interés del demonio crece en determinado sujeto, este lo acompaña a todos lados, y por eso la persona suele tener dolores en los hombros, cuellos, espalda, es como si estuviera encima de ella. Es bastante probable que cuando el Íncubo o Súcubo tome suficiente energía vital y fuerza, quiera usar sexualmente el cuerpo humano sin importar la hora o si no está dormido. La necesidad de placer será tanta que la víctima puede llegar a tocarse para satisfacer al ente.

Si crees que has sido visitado por uno de estos demonios sexuales, ten en cuenta que la palabra tiene poder y solo con ella puedes hacer que estos se vayan. Cuando sientas que estos han llegado a ti, diles firmemente que te dejen en paz, que sabes lo que son y lo que quieren, pero que tú eres una persona de fe. No los retes, porque las consecuencias son severas, recuerda que hablamos de demonios y aunque su rostro parezca angelical, son la personificación del mal en la tierra, así que ten mucho cuidado.

Llegamos a la tierra con un propósito y aunque estamos destinados a caer en cualquier tipo de tentación, queda en nosotros volver a tomar el camino correcto y mantenernos con la fe intacta, o caer directamente en el juego del demonio y ayudarle a traer más caos del que tenemos. Confía en tus creencias y aleja todo el mal de tu entorno.