De 1976 a 2018: entre mito y leyenda el Planeta X Nibiru

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De 1976 a 2018: entre mito y leyenda el Planeta X Nibiru

El Planeta X Nibiru ha sido una leyenda desde el año 1976

Hay muchas historias sobre el Planeta X, pero aún no se ha visto. El mito de Nibiru sigue más vivo que nunca, ¿cuáles son sus orígenes? Vamos a averiguarlo juntos.

Muchas teorías apocalípticas prevén un choque entre ella y la Tierra. Probablemente la base de esta creencia es una lectura distorsionada de las historias del autor de Zecharia Sitchin que, en 1976, comenzó a hablar del “Planeta de los Dioses” en sus obras.

En la historia de la creación Sumera hay toda una sección interpretada por Sitchin como la génesis de nuestro sistema solar. Según el autor, había un planeta muy grande (Tiamat) situado en lo que ahora sería el espacio entre la Tierra y Marte. Nibiru, en uno de sus pasajes periódicos, golpeó violentamente a Tiamat abriéndolo en dos: una parte creó la actual banda de asteroides que delimita el sistema solar interno y la otra parte cambió de órbita dando vida a la Tierra y la Luna (Kingu).

1982 y el avistamiento de Nibiru

La hipótesis de la existencia de este cuerpo fantasma fantasma entra en vigor en 1982/1983 cuando el telescopio espacial IRAS ve algo en la dirección de la constelación de Orión y la noticia termina en el Washington Post.

El 17 de junio del año anterior la NASA, en un comunicado oficial, reconoció la posibilidad de que un planeta de tamaño considerable pudiera orbitar los límites del sistema solar. Desde ese día, la caza del Planeta X se ha intensificado y continúa hasta el día de hoy.

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En los años siguientes se hicieron muchos estudios y modelos para explicar los cambios climáticos extremos y las extinciones masivas que ha sufrido la Tierra en las distintas eras geológicas; estos estudios también conciernen a Nibiru como sospechoso de estos cataclismos.

Se concluyó que una prototela (una enana marrón) o un planeta más grande que Júpiter podría pasar periódicamente a través del cinturón de Kuiper o de la nube de Oort lanzando los objetos contenidos en ellos hacia el sistema solar interno causando una lluvia de cometas y meteoritos.

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2003 y Nancy Lieder

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En 2003, el caso Nibiru se hizo global, gracias a la llegada de Internet y a las divagaciones de Nancy Lieder. La mujer, nativa americana, afirmaba estar en contacto periódico con una raza alienígena llamada “Zeta” que le advertiría del peligro inminente de la llegada del Planeta X.

La psicosis del apocalipsis se extendió por todo el mundo. La teoría era que Nibiru, regresando al sistema solar interno (Sitchin afirmó que su órbita duraría 3.600 años), desencadenaría con su inmensa fuerza gravitatoria una serie de desastres naturales en nuestro planeta hasta que causara el deslizamiento polar.

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La teoría del desplazamiento de la corteza terrestre fue el foco real de la supuesta predicación de los Zetas e hizo mucho ruido (también fue teorizado oficialmente por más de un investigador).

Los años pasaron, el apocalipsis no llegó y Nibiru no fue encontrado.

En 2012, gracias al final de un largo ciclo maya, la historia volvió a estar de moda, pero ni siquiera aquí se intentó ni ocurrió nada concreto.

En 2017, nuevos estudios científicos devuelven la vida a la caza del Planeta X:
“Dos astrónomos de Caltech (California Institute of Technology) han conmocionado a la comunidad científica al anunciar que tienen evidencia abrumadora de la existencia de un planeta que orbita los límites de nuestro sistema solar. El planeta ha sido apodado Planeta 9 o Planeta X, debería tener una masa igual a 10 o 12 veces la de la Tierra y tomar de 10.000 a 20.000 años para completar una órbita alrededor del Sol”.

En febrero de 2017 la NASA solicitó la ayuda de investigadores de todo el mundo a través de la página web “Backyard Worlds: Planet 9”. Gracias a este proyecto cualquier persona puede tener acceso a los datos disponibles y puede participar en el intento de encontrar “Planet 9” (Nibiru). La NASA espera identificar un planeta entre Neptuno y nuestra estrella más cercana (Próxima Centauri).

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