Antártida: ¿Estación Neumayer III cumple la función de vigilar a Nibiru?

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Antártida: ¿Estación Neumayer III cumple la función de vigilar a Nibiru?

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De los OVNIS nazis al paso del planeta Nibiru escondido por los gobiernos. Las webcams de una base en la Antártida se han convertido en protagonistas inesperados de varias teorías de conspiración.

Nueva Suabia es el nombre dado a una vasta zona de la Antártida cuya costa domina el Océano Atlántico. El nombre fue dado durante una expedición a la Antártida por la Alemania nazi entre 1938 y 1939. En ese momento, se habían previsto misiones sucesivas con el objetivo de construir una base permanente. Los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial provocaron el abandono de este proyecto. Hoy en día, la Nueva Suabia forma parte de la Tierra de la Reina Maud, la gigantesca área reclamada por Noruega desde el principio y, más tarde, incluida en el Tratado Antártico.

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En la inmensidad de estos espacios se han construido numerosas estaciones de investigación, entre ellas, desde 2009, la base alemana Neumayer III. Administrado por el personal del Instituto Alfred Wegener para la Investigación Polar y Marina, alberga diversas actividades de investigación en los campos de la meteorología, la geofísica y la química atmosférica. Desde hace muchos años es posible observar el entorno que rodea la base antártica alemana gracias a tres webcams que, tomando una foto cada 10 minutos, permiten ver un delicioso lapso de tiempo de un día típico de la Antártida.

Esta es una gran manera de mostrar el contexto extremo en el que los investigadores trabajan con los huéspedes de la base. Es fácil suponer que pocos habrían esperado que las tres webcams se convirtieran en un “ojo” capaz de alimentar una teoría conspirativa bien conocida.

OVNIs nazis

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La Antártida, un continente fascinante y uno de los lugares más inhóspitos del planeta, ha alimentado a menudo fantasías misteriosas y miedo a lo desconocido. La nueva Suabia y la modesta expedición de 38/39 ya habían proporcionado a muchos los elementos ideales para afirmar que en la Antártida había una base nazi secreta que, dependiendo de las claves de la lectura, servía como..:

Comunicarse con extraterrestres

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Actuando como escondite para Eva Braun y Adolf Hitler
Desarrollar nuevos aviones de combate nazis: discos voladores de esvásticas en la caballeriza construidos con tecnología proporcionada por alienígenas.

Contribuir a la formación del futuro Cuarto Reich

Estas teorías conspirativas fueron recogidas en el libro “UFO’s Nazi Secret Weapon? y publicadas a finales de los años setenta por Samisdat Publishers, Ltd., una pequeña editorial canadiense propiedad del mismo autor del libro, Ernst Zündel, un conocido negador del Holocausto. Aunque estas teorías han sido reconocidas durante décadas como la obra de los conspiradores más tenaces, aún hoy existen artículos que burlan al público ilustrando las conjeturas que llevaron a suponer la existencia de los OVNIS nazis.

Muchos años después, una nueva base alemana -esta vez cierta- generó involuntariamente pruebas para alimentar otra teoría de la conspiración, la de la existencia de un enorme cuerpo celeste que se nos oculta y que, según algunos, está en curso de colisión con la Tierra: el famoso Planeta X, a veces llamado Nibiru.

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Nibiru, el cuerpo celeste secreto

La base de Neumayer III tiene tres webcams que toman una foto cada 10 minutos. La webcam principal muestra el lado norte del edificio base y consta de dos objetivos, uno para las fotos diurnas y otro para las nocturnas. La segunda, sin embargo, está dirigida al mismo edificio pero lo enmarca desde otra perspectiva. El tercero se instaló en el observatorio PALOA, acrónimo del Observatorio Acústico Perenne en el Océano Antártico, a unos 15 kilómetros de la base de Neumayer.

Un video, subido a YouTube el 18 de junio de 2011, muestra la serie de fotos tomadas por la webcam del observatorio PALAOA en la tarde del 11 de junio, a partir de las 14:00 horas. El vídeo muestra cómo, de repente, aparece en el horizonte un objeto misterioso no identificado. Según la interpretación que se hizo, no era el Sol -ya que en ese momento estaba justo debajo del horizonte-, no era la Luna -debería haber aparecido como una “guadaña”- ni una simple reflexión sobre el objetivo: era una prueba de la existencia del Planeta X.

El video ofrecía una prueba inequívoca para los partidarios de la existencia de un misterioso cuerpo celeste que los gobiernos mundiales nunca quisieron revelar. El planeta sería observable única y exclusivamente desde la Antártida y en condiciones y épocas particulares del año. El descubrimiento de las primeras imágenes del misterioso planeta quemó el alma de los seguidores de las teorías propuestas por Zecharia Sitchin, autora estadounidense de origen azerbaiyano, que se jactaba de la existencia de Nibiru: un misterioso planeta que había sido descrito por la cosmología sumeria.

Según la teoría de Sitchin, el planeta, llamado Nibiru, seguiría una órbita elíptica que lo haría entrar en el centro del sistema solar una vez cada 3600 años. En un pasado lejano, Nibiru, al chocar con otro planeta de fantasía -llamado Tiamat- generaría nuestra Tierra, la banda de asteroides y cometas. En Nibiru utilizaron extraterrestres con una tecnología tan avanzada que fueron capaces de crear genéticamente el Homo sapiens, cruzando algunos individuos de su especie con el Homo erectus.

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Las ideas de Sitchin, ampliamente negadas por la comunidad científica, son la base de otra teoría, propuesta en 1995 por Nancy Lieder, ufóloga que se define como capaz de comunicarse con los extraterrestres. El ufólogo y “persona de contacto” afirma que la Tierra será arrasada por el paso de un planeta enorme. El video del observatorio PALAOA fue la confirmación de estas teorías y fue publicado pocos meses antes de uno de los años más importantes para los conspiradores de todo el mundo: 2012.

Mucha gente estaba convencida de que la catástrofe era inminente pero, afortunadamente para nosotros, en 2012 la Tierra no fue desintegrada por Nibiru. Los que todavía creen en la llegada del misterioso planeta, sin embargo, sólo han pospuesto la llegada para una fecha que se fijará y siguen vigilando las webcams de la base de Neumayer, dispuestos a descubrir algún rastro que respalde sus creencias. Si alguien quiere intentar buscar el Planeta X u observar el panorama que rodea a la base de Neumayer, en este enlace puede ver las imágenes tomadas por las cámaras.

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