La leyenda del jinete sin cabeza

206
la leyenda del jinete sin cabeza

RECIBE MÁS NOTICIAS COMO ESTA EN TU CORREO!

Suscríbete a nuestro boletín de noticias y conoce las historias de las que todo el mundo habla diariamente.

Gracias por suscribirse.

Algo salió mal.

Existen demasiados cuentos de terror basados en mitos y leyendas alrededor del mundo, algunos pueden rayar en la ficción o simplemente ser tan reales que generan un escalofrío en el oyente o lector, según sea el caso. Tenemos conocimiento de leyendas urbanas en latinoamérica como la llorona, la sayona, el silbón, entre otros, pero existe una historia que no solo es conocida en este lado del mundo sino también en los Estados Unidos, Alemania e Irlanda. Se trata de la leyenda del jinete sin cabeza, una historia bastante trágica y terrorífica a su vez que pasa de generación en generación y sigue generando el mismo efecto en las personas: Miedo.

Aunque hay diferentes versiones de la historia, el final termina siendo el mismo, un hombre decapitado que vaga por las llanuras cabalgando a un caballo negro, buscando venganza por su muerte, advirtiendo a los pueblerinos sobre los posibles malos augurios o accidentes que vayan a ocurrir al día siguiente, o acabando con las personas que, en su momento, llegaron a cometer crímenes atroces. De cualquier manera, hay fechas específicas en las que aparece este Jinete sin cabeza y no deja que cualquier persona le vea o le escuche, solo aquellos que tengan el mal en su corazón o que hayan cometido pecados podrán hacerlo, pues es por ellos que ha llegado al pueblo.

Historia mexicana sobre la leyenda: El amor trágico de Lorenzo y Margarita

Según las leyendas mexicanas, en el año 1985 se suscitó uno de los asesinatos más horribles de Monterrey. Margarita era una mujer muy hermosa y de familia pudiente, su padre tenía planeado hacer que ella se casara con cualquiera de los dos hombres más conocidos de la ciudad y que tenían una buena posición económica, bien podría ser Ponciano o Federico, ambos eran buenos partidos para Margarita y harían que tuviera una vida digna de una doncella. Los dos hombres estaban perdidamente enamorados de ella y en varias ocasiones habían peleado y llegado a los golpes precisamente por sus sentimientos.

Ninguno quería quedarse sin el amor de la chica y eso lo demostraban cada vez que se veían. Siempre que ella estaba cerca le obsequiaban muchas cosas y la llenaban de atenciones, sin embargo, nada de eso le llamaba la más mínima atención a Margarita, ella no era como todas las mujeres de su pueblo, tenía una gran belleza, sí, pero era muy humilde y agradable con todas las personas sin importar si la conocían o no. A ella no le gustaban los lujos ni ser tratada como si perteneciera a la realeza y precisamente era eso lo que recibía, se sentía tan asqueada de su vida, hasta que llegó Lorenzo.

leyenda del jinete sin cabeza

Lorenzo era un joven modesto, trabajador y sumamente agradable con las personas. Todos lo conocían por ser un gran jinete, amaba los caballos y cuidaba de ellos en su establo todo el tiempo. Margarita poco a poco fue enamorándose de la manera en la que la trataba Lorenzo, era atento y cuidadoso, no la llenaba de lujos, se encargaba de cortejarla con lo poco que tenía y era muy bien correspondido. Los dos sabían que el padre de Margarita no permitiría que estuvieran juntos, así que por muchos meses estuvieron planeando huir del pueblo en el caballo de Lorenzo, un gran semental negro fiel a su jinete.

Un día, Ponciano y Federico se dieron cuenta del amor que estaba naciendo en la joven pareja y llenos de furia, fueron directamente con el padre de Margarita para contarle lo que sucedía. El viejo estaba enojado y decepcionado de las elecciones de su bella hija, pero él no iba a permitir que ella hiciera lo que quisiera, no dejaría que se casara con alguien pobre y decidió aliarse con los dos muchachos para quitar del camino a Lorenzo.

Durante semanas, los dos jóvenes se encargaban de seguir a Lorenzo y a Margarita y, el día que los dos pretendían encontrarse en los establos para huir, atacarían. Margarita y Lorenzo se reunieron en el establo del joven para arreglar al caballo y descansar antes de irse por la noche. En un momento determinado, la chica se quedó dormida y el muchacho aprovechó para terminar de cuidar al resto de los caballos, el problema es que no contaba con que Ponciano y Federico lo iban a atacar.

Ninguno le dio tiempo de nada, lo tomaron por los brazos y le taparon la cara, de manera que no pudiera ver quiénes eran sus agresores. Esa noche recibió muchísimos golpes por todo su cuerpo y cabeza, los dos ricachones estaban desatando toda su furia en él por obtener el amor de Margarita. La muchacha se despertó por el ruido de los caballos y de golpes, fue directo a donde se escuchaba todo y quedó petrificada al ver como esos dos chicos que tanto conocía estaban lastimando al amor de su vida.

No pudo hacer nada cuando uno de los dos tomó un machete y después de varios movimientos salvajes, decapitó a Lorenzo. Margarita soltó un grito de dolor, horror e impotencia y se desmayó. Los dos sonrieron cuando vieron que habían logrado su cometido, tomaron a la chica y salieron de allí de inmediato, sin embargo, no tomaron en cuenta que la cabeza de Lorenzo se había descubierto al caer al suelo y que sus ojos estaban fijos en el camino que ellos tomaron, reconociendo de inmediato quienes causaron su muerte.

Nadie en el pueblo supo quién había asesinado de manera tan brutal al agradable y humilde Lorenzo, nadie sospechaba que dos muchachos con dinero fueron los responsables de ese horroroso crimen. Los dos volvieron a lo mismo del pasado, a pelearse por el amor de Margarita, esta vez con todo el apoyo e intervención del viejo, pero ella no era la misma, estaba vacía, sin ganas de vivir. No quería ver a los dos hombres que le arrebataron al amor de su vida y tampoco quería casarse con ellos ni con nadie.

Con el pasar de las semanas, las personas del pueblo empezaron a escuchar el galopar de un caballo, pero no podían verlo. Una noche lluviosa, el Colosal negro de Lorenzo atravesó la llanura de Monterrey, paseó por todo el pueblo haciéndose notar y dejando espantados a todos. El caballo era cabalgado por un jinete sin cabeza que portaba el mismo vestuario que tenía Lorenzo el día que murió. Sin más, fue directamente al hogar de Ponciano y le encaró, el joven estaba espantado por todo lo que veía y trató de huir, pero el jinete no se lo permitió.

Tomó al muchacho por el cuello, jalándolo del suelo y luego lo dejó caer. Le propinó tantos golpes como le fueron posible y, para culminar con su tarea, hizo exactamente lo que él y Federico habían hecho con él, lo degolló, solo que esta vez utilizó una espada y necesitó de un solo y certero movimiento para separar la cabeza del resto del cuerpo de Ponciano.

Al día siguiente, la muerte de Ponciano era totalmente eclipsada por la noticia del jinete sin cabeza. No se trataba de ningún cuento escuchado en otras ciudades, pues todos en el pueblo pudieron verlo y estaban seguros que él había causado la muerte del adinerado muchacho. La semana siguiente la misma historia se repetía, solo que en esta ocasión se trataba del joven Federico. Su cabeza había sido encontrada fuera de su casa y el cuerpo estaba totalmente ensangrentado, golpeado y flagelado.

La última vez que las personas de Monterrey vieron al jinete sin cabeza, fue la noche en la que el padre de Margarita fue encontrado sin vida. El caballo de Lorenzo estaba vagando por el llano y relinchando, avisando a todos en ese pueblo que próximamente iba a ocurrir una muerte. El jinete sin cabeza estaba cabalgando en dirección a la casa del viejo y al llegar, fue directo con el señor. A él no lo torturó como lo había hecho con Ponciano y Federico, al contrario, se posicionó frente a él y lentamente, sacó su cabeza de un aparente bolso que estaba en el caballo, dejando al descubierto su identidad.

Tanta fue la impresión del viejo que de inmediato le dio un infarto fulminante que le causó la muerte. Ver la cabeza del propio Lorenzo frente a él mientras el jinete se acercaba había sido demasiado. El pueblo había experimentado 3 muertes en poco tiempo y todas fueron realmente trágicas, pero algo les causaba mucha intriga, Margarita desapareció sin dejar ningún rastro. Hubo personas que llegaron a decir que ella era la causante de esas muertes, pero no podían explicar la aparición de aquel jinete, así que la idea fue descartada.

Según las personas del pueblo, esa noche en la que el jinete sin cabeza cobró la vida del viejo, Margarita vió todo y se dió cuenta de que su amor estaba allí. A ella no le importaba que estuviera muerto y que no tuviera cabeza, lo tenía frente a ella nuevamente y no lo dejaría ir nuevamente, así que sin importar nada, se fue con él, entregándose a la muerte para pasar toda la eternidad con Lorenzo, tal como lo habían planeado antes de la trágica situación que tuvieron que pasar. Otros dicen que Margarita huyó del pueblo.

Lo cierto de todo esto, es que su desaparición y la del jinete marcó un antes y después en aquel pueblo. Cada vez que el cielo se tornaba oscuro y la lluvia se adueñaba del llano, nadie salía de sus hogares, mantenían las puertas y ventanas con cerrojo y pasara lo que pasara, si escuchaban el galope o relinchos de un caballo, dejaban de hacer ruidos, pues temían que el jinete sin cabeza volviera.

La venganza del jinete sin cabeza: Historia estadounidense

jinete sin cabeza

Según la leyenda del jinete sin cabeza, un jinete alemán fue asesinado en una guerra suscitada en los Estados Unidos. La forma de muerte se debió al impacto de un balín de cañón en su cabeza, causando su muerte y decapitación inmediata, sus compañeros de batalla tomaron su cuerpo y le dieron sepultura tal como al resto de los caídos, sin embargo, al día siguiente su tumba se encontraba vacía. Muchos pensaron que alguien había tomado el cuerpo del jinete como una clara muestra de irrespeto, ignorando el hecho de que el caballo del soldado estaba desaparecido.

Ese mismo día, las personas vieron a un jinete sin cabeza cabalgar el caballo del soldado caído, estaba desesperado por todo el terreno, se dice que estaba buscando su cabeza. La historia se contó de generación en generación hasta que, más tarde cuando se fundó el pueblo de Sleepy Hollow, sus habitantes vieron con sus propios ojos los horrores que este hombre muerto iba a desatar. Muchas personas aparecían muertas y sin cabeza en sus casas o en las afueras del pueblo, pero solo pasaba cuando se escuchaba al caballo del jinete sin cabeza.

Generalmente aparecía en las noches oscuras y lluviosas, iba detrás de aquellos que tenían un pasado manchado, los que robaron, asesinaron y hacían daño a las demás personas, los asesinaba y tomaba sus cabezas para reemplazar la suya. Era un espíritu con sed de sangre y nadie podía detenerle. La muerte más impactante de Sleepy Hollow fue la de Ichabod Crane, un joven que estaba enamorado de Katrina Van Dasel, hija de un señor muy poderoso en el pueblo.

Van Dasel hizo una fiesta del Halloween en la cual todos los habitantes de Sleepy Hollow estaban invitados y el joven no dudó en asistir, pues quería ver a su amada costara lo que costara. La velada era amena, pero no tardó demasiado tiempo para que las personas comenzaran a contar las leyendas de ese lugar. Hablaron sobre aquel soldado que en el pasado había perdido la vida en combate y un chico dijo que lo había visto en más de una ocasión, pero que por cuestiones del destino, aún seguía vivo.

Ichabod Crane estaba nervioso, sabía desde hace tiempo y por las historias que le habían contado, que ese jinete sin cabeza aparecía en la noche de Halloween y que no le importaba a quien se encontrara siempre y cuando pudiera quitarle la cabeza. El chico se despidió de todos y fue rumbo a su casa para descansar. Caminaba con prisas y giraba la cabeza a todos lados cuando escuchaba el mínimo ruido. De la nada, el relinchar de un caballo hizo que su piel se volviera de gallina y el color le abandonara.

El sonido estaba justo detrás de él y al girar, se encontró directamente con el jinete sin cabeza. Este portaba un traje oscuro con capa larga, cabalgaba un caballo totalmente negro y fue gracias a un rayo que pudo ver el agujero sangrante en su cuello, mostrando de manera definitiva que realmente no tenía cabeza. Esa fue la última noche en la que vieron al joven Ichabod Crane, pues esa vez el jinete se había llevado al chico sin dejar rastro.

Tiempo después, el jinete sin cabeza volvió a aparecer, solo que esta vez no tenía un traje oscuro como acostumbraba ni el mismo caballo negro, sino las ropas humildes del joven desaparecido. Se dice que el fantasma del soldado había encontrado el cuerpo perfecto para que siguiera su legado, lo decapitó e hizo que siguiera con la misma maldición que él tuvo que llevar por tantos años hasta que encontrara a otra persona que pudiera suplirlo. Otros dicen que el jinete sin cabeza, al decapitarlo, le pasó su maldición y ahora vagaban dos jinetes.

La historia a llegado a todos los rincones del mundo y muchos alegan que en época de Halloween, el jinete sin cabeza sigue apareciendo en los Estados Unidos y en muchos países de latinoamérica, así que recuerda, la noche de brujas cuando el cielo se vuelva oscuro, la lluvia reine y escuches el relinchar de un caballo, cierra las puertas y ventanas, escóndete y no te muevas o el jinete sin cabeza irá por ti… Por tu cabeza.