EL MONSTRUO DEL LAGO NESS.

648
EXISTENCIA-del-mounstro-del-nago-ness.jpg

¿EXISTIÓ REALMENTE EL MONSTRUO DEL LAGO NESS?

El monstruo del lago Ness, apodado Nessie, es la atracción más famosa del mundo escocés. Hay palabras de testigos aislados que lo vieron o se acercaron a él, y fotografías de las cuales algunos han sido autenticadas. Sin embargo, ¿podemos decir que una bestia, cuya especie es desconocida para nosotros pero cuya fama es ahora mundialmente famosa para la gran satisfacción de la Agencia Nacional de Turismo de Escocia, duerme en las profundas aguas del lago?

Situado en el norte del país, el lago Ness es un lago que se hunde en las Tierras Altas desde la periferia de Inverness. Tiene más de 30 kilómetros de longitud y puede alcanzar profundidades de hasta 250 metros. La espesa niebla que regularmente cubre su superficie, la opacidad de su agua y las ruinas del castillo de Urquhart que lo bordean son elementos en el origen de parte de su misterio. La leyenda de un monstruo que viviría en esta zona es muy antigua. Ya en 565, San Colomba se habría encontrado con una extraña bestia acuática en el río Ness. Los registros muestran que a lo largo del siglo XIX, muchos testigos propagaron la idea de que un monstruo habita en el lago. El primer espectador que ha dejado su huella en la leyenda de Nessie es un tal Jimmy Hossack en 1862.

La existencia de la bestia se anuncia en la prensa, a través de un artículo de Alex Campbell publicado en el Inverness Courier del 2 de mayo de 1933. Las columnas del periódico reflejan la historia de un par de testigos que presenciaron una sorprendente ebullición del agua del lago antes de quedar aturdidos por la aparición de un animal enigmático. Esta tenía una pequeña cabeza grisácea, un cuello largo y un cuerpo de unos 9 metros de largo. Tan pronto como se publica esta declaración, toda la región está en agitación y recibe un flujo continuo de curiosos decididos a observar este acontecimiento. La reciente carretera que bordea el lago ha atraído un gran número de visitantes y hay numerosos testimonios de periodistas.

Finalmente, el 13 de noviembre del mismo año, se toma una primera instantánea de la famosa bestia. Autenticado por los Laboratorios Kodak, la fotografía de Hugh Gray, viajando alrededor del mundo, ofrece al monstruo y el sitio que lo rodea la fama internacional. También desencadena una controversia. Una gran parte de la comunidad científica se muestra escéptica y pide que otros elementos más convincentes se interesen por lo que consideran en este momento como un fenómeno justo.

Una nueva fotografía del monstruo, por el Dr. Robert Wilson, fue publicada en el Daily Mail el 21 de abril de 1934. Sus detalles impresionan a los lectores y mantienen el debate en curso. Se puede ver con mucha precisión un cuello saliendo del agua. Aún mejor, una película es rodada un tiempo después por Malcolm Irvine, pero la película está perdida.

Anuncios

El conflicto de la Segunda Guerra Mundial no extinguió la leyenda. Se siguen registrando testimonios civiles y militares y otra fotografía, tomada por Lachlan Stuart el 14 de julio de 1951, revela la presencia de varias protuberancias en el cuerpo del animal. Fue en esta época que se hizo la primera observación del lago con sonar.

Anuncios

Patrocinado por la BBC en 1958, el experimento, que reveló la existencia de una misa de 7 metros de largo, fue presentado en un programa televisivo con gran audiencia. El canal ya no abandonó el tema cuando, en 1960, retransmitió las imágenes de la película de Tim Dinsdale que mostraba el movimiento de una joroba en el lago.

El caso llegó a ser tan grave que se creó la Oficina de Investigación de Fenómenos del Lago Ness y se organizaron varias misiones de observación en el lago. En varias ocasiones, las masas oscuras y desconocidas se destacan sin ser identificadas. A falta de resultados convincentes, la Oficina cerró sus puertas en 1972. Sus intenciones se hacen eco en las numerosas expediciones guiadas por el Dr. Rines, quien nunca deja de usar el sonar y la cámara para enjuagar a la bestia. En 1975, el científico consiguió tomar dos interesantes fotografías que interpretó como el cuello y la cabeza del monstruo.

Anuncios

Las últimas observaciones de sonar no permiten realizar avances significativos. La última gran expedición que tuvo lugar en octubre de 1987, la Operación Deepscan, cubrió la mayor parte de las aguas del lago y llegó a la misma vaga conclusión que las misiones anteriores: la presencia de una misa en las profundidades del lago.

Aunque nuevos elementos intentan probar la existencia de Nessie todavía llegan a nuestras pantallas hoy en día, el sueño de descubrir a la bestia parece extinguido. La información reciente ha aumentado la desilusión de los más apasionados. Mientras que las fotografías de Robert Wilson y Lachlan Stuart resultaron ser falsas, una publicación científica reportó la imposibilidad de una bestia que pesaba más de trescientos kilogramos en las profundidades del Lago Ness debido a la falta de recursos alimentarios para su supervivencia.

Anuncios

Otros estudios han descartado claramente la presencia hipotética de un gran esturión báltico, una foca gris o un plesiosaurio, un animal prehistórico. En cuanto a los resultados de los experimentos con sonares, deben ser relativizados y acercados a la observación de bancos de peces simples. Sin embargo, estas tesis no apagan la llama ardiente que anima a algunos exaltados entusiastas criptozoológicos. Todavía están pensando en descubrir lo que yace bajo la superficie del lago Ness: ¿tal vez una especie desconocida o en vías de transformación?

Anuncios

¿Te intereso la noticia? Deja tu Comentario: