Tutankamón, la conexión extraterrestre con el Antiguo Egipto

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El Antiguo Egipto nos da la base para gran parte de la exploración e investigación alternativa de la historia humana. La arquitectura extraña, su sistema de escritura, el arte y la religión un enigma para la ciencia moderna durante siglos. Las ruinas de esta civilización y la cultura de los egipcios primitivos han sido el centro de grandes hipótesis durante décadas, sobre todo por aquellos creyentes de la teoría extraterrestre. Sin embargo, siempre existe la interrogante ¿hay evidencia de dicha conexión? Durante muchos años se especuló con los orígenes del faraón Tutankamón, sin embargo, no es hasta ahora que se ha podido demostrar su relación extraterrestre.

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Tutankamón, la conexión extraterrestre con el Antiguo Egipto

¿Confirmada la relación entre Tutankamón y el Antiguo Egipto Extraterrestre?

Durante los últimos años, el Antiguo Egipto ha sido un punto clave para demostrar que los Extraterrestres estuvieron en algún momento en nuestro mundo. Desde películas hasta la serie de History «Ancient Aliens», el argumento de la civilización de Egipto tenía relación con los extraterrestre ya es parte de nuestra cultura.

Expertos aseguran que existen pinturas en tumbas egipcias antiguas que muestran al típico alíen «Gris». Para muchos, esta es una de las claves más importante de la intervención extraterrestre en nuestra historia antigua. Dicha imagen viene de la tumba de Ptahotep, un escriba que era administrador de Dyedkara-Isesi, faraón del Alto y Bajo Egipto durante la quinta dinastía. Pero ahora existe una nueva evidencia extraña relacionada con Tutakanmón.

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Tutankamón, la conexión extraterrestre con el Antiguo Egipto

Los extraterrestres sí estuvieron en el Antiguo Egipto

En 1992, Howard Carter, un arqueólogo británico descubrió la tumba en perfecto estado de Tutankamón. Cuando el arqueólogo entró en la tumba por primeravez y le preguntaron si podía ver algo, respondió que sí, que había visto cosas «maravillosas». La cámara funeraria deTutankamón estaba repleta de estatuas de marfil, objetos de oro y joyas. En un cofre, Carter descubrió un colgante; una armadura decorada en oro, plata, joyas y una extraña piedra, que el faraón portaba en su pecho. El amuleto muestra al dios Ra como un escarabajo alado, hecho con piedras de color amarillo verdoso y con el sol y la luna sobre este.

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Durante muchos años, la extraña piedra, que se conoció como lechatelierita, estuvo envuelta en la controversia. Pero un nuevo estudio ha revelado que este mineraloide no proviene de este mundo, más concretamente, es extraterrestre; de un meteorito que impactó hace unos 29 millones de años.

El hallazgo que se publicó en la revista Geology sugiere que el cristal amarillo verdoso fue hecho de un mineral conocido como reidita que solamente puede crearse mediante una explosión de meteorito en la atmósfera de la Tierra. El encargado del a investigación, Aaron Cavosie, del Centro de Ciencia y Tecnología Espaciales de la Escuela de Ciencias de la Tierra y Planetarias de Curtin, en Australia, mencionó que los expertos siempre estuvieron desacuerdo sobre si el vidrio se creó durante el impacto de un meteorito o una explosión de aire, lo que sucede cuando los asterides explotan y depositan energía en la atmósfera terrestre.

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Si embargo, esto no aclara todo el enigma, ya que tampoco está claro como el cristal del desierto se convirtió en parte de la reliquia de Tutankamón. La evidencia sugiere que existió un antiguo sistema de rutas de caravanas alrededor de la meseta de Gilf Kebir, pero no parece que las rutas se usaran para buscar o intercambiar cristales en el desierto.

Tutankamón, la conexión extraterrestre con el Antiguo Egipto

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Arqueología: Tutankhamón y el misterio de la daga que viene del espacio ¿Origen alienígena?

El hierro de la hoja de la daga perteneciente a Tutankamón, conocido como el niño faraón, cuyo nombre también se transcribe como Tutenkamón y Tutenkamón, es de origen meteórico; fue un gobernante egipcio, el duodécimo de la decimoctava dinastía egipcia, durante el período de la historia del antiguo Egipto llamado el Nuevo Reino.

Lo que se ha escrito sobre un papiro por los antiguos egipcios, “un hierro llovido del cielo”, ha sido confirmado recientemente por una investigación egipcia consolidada tras el descubrimiento de un antiguo cráter causado por el impacto de un meteorito. Gracias a la técnica de fluorescencia de rayos X, los científicos han confirmado lo que escribieron sobre ese antiguo papiro: el hierro de la hoja de la daga de Tutankhamón viene del espacio, es de origen meteórico.

La fama de este soberano deriva del descubrimiento en 1922 de su tumba con el ajuar funerario casi intacto, circunstancia casi única en el campo de las tumbas reales egipcias. El autor del descubrimiento fue el arqueólogo Howard Carter, quien pudo dedicar diez años a la investigación gracias al apoyo financiero de George Herbert, conde V de Carnarvon. La tumba de Tutankhamón se encuentra en el Valle de los Reyes y está codificada con las iniciales KV62.

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La riqueza del contenido de la tumba de un soberano, que en cierto modo es menor, permite imaginar, al menos en parte, lo que debería ser el contenido de los entierros de reyes como Tutmosis II o Amenhotep III. En el momento de su descubrimiento, la tumba fue visitada apresuradamente por los violadores de la tumba en la época de la dinastía XXI y luego se volvió a sellar. Actualmente, los hallazgos de la tumba se conservan en el Museo Egipcio de El Cairo, donde ocupan un ala entera del segundo piso. El 4 de noviembre de 2007 en Egipto, Zahi Hawass exhumó la momia y por primera vez, el mundo entero pudo ver el verdadero rostro del soberano.

De una investigación coordinada por la Politécnica de Milán en la que participaron los profesores, responsables del laboratorio del Departamento de Física; así como la Universidad de Pisa, el Museo Egipcio de El Cairo, el CNR, la Universidad de Fayoum, el Politécnico de Turín y la empresa XGLab y publicado en la revista Meteoritics and Planetary Science documenta el origen meteorológico de la hoja de hierro de la daga perteneciente al antiguo rey egipcio Tutankamón (siglo XIV B.)

Un equipo de investigadores internacionales documentó el origen meteórico del hierro de la hoja de la daga perteneciente al antiguo rey egipcio Tutankamón (siglo XIV a.C.)

Este estudio resuelve una cuestión largamente debatida entre los estudiosos desde el descubrimiento de la daga en el cuerpo de la momia en 1925 por el arqueólogo Howard Carter. Como se informa en el artículo publicado en la revista Meteoritics and Planetary Science, el análisis químico no invasivo realizado en diciembre de 2014 utilizando la técnica de fluorescencia de rayos X, reveló que la hoja de hierro de la daga, expuesta en el Museo Egipcio de El Cairo, contiene níquel (10%) y cobalto (0,6%) en concentraciones típicamente observadas en meteoritos metálicos.

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El estudio confirma que los antiguos egipcios atribuían gran valor al hierro de origen meteórico, utilizándolo para la producción de objetos preciosos. La alta calidad de la fabricación de la hoja de la daga también atestigua el alto nivel ya alcanzado en el procesamiento del hierro en la época de Tutankamón. La investigación se llevó a cabo en el marco de un proyecto de investigación bilateral Italia-Egipto coordinado por el Departamento de Física del Politécnico de Milán y la Universidad de Fayoum y financiado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Italia y el Ministerio de Investigación Científica de Egipto.

¿Se confirma que los extraterrestres estuvieron en la Tierra?

Obviamente, los expertos en la historia alternativa sugieren que este misterioso cristal fue un regalo de un ser que no pertenece a este mundo, lo cual, aunque suene «ilógico», es mucho más probable que la teoría que menciona que fue un «intercambio» descubierta por otra civilización por mera casualidad.

Sin embargo, una teoría naciente de las nuevas investigaciones nos plantea otra interrogante ¿Y si Tutankamón realmente tenía conexiones con seres de otros mundos? Aún quedan muchas dudas por resolver del Antiguo Egipto; aún no hay explicación coherente sobre la construcción de las pirámides, faltan las estelas «secretas» de la Esfinge de Guiza y el por qué la Gran Pirámide