Descubriendo los misterios de la Cultura Maya

569
Descubriendo los misterios de la Cultura Maya
FlavioMoura / Pixabay

Descubriendo los misterios de la Cultura Maya

Un grupo de investigadores está tratando de arrojar luz sobre los cambios climáticos que han perturbado la civilización maya. De una cosa están convencidos: la población indígena de América Central nunca ha predicho el fin del mundo.

Todo comenzó con una estalagmita. Sebastian Breitenbach, investigador de la Escuela Politécnica Federal (ETH) de Zúrich, fue invitado a analizarlo hace algunos años. La concreción mineral se había encontrado en una cueva en Belice, el estado actual de América Central, donde hace más de 2.500 años se desarrolló la civilización maya.

Como paleontólogo, Sebastian Breitenbach sabía exactamente qué buscar. Los isótopos de piedra estables -como los depósitos de uranio- pueden proporcionar información valiosa sobre las precipitaciones y otros cambios ambientales que se han producido en la región a lo largo de los siglos.

“Los datos extrapolados son hasta diez veces más exactos que los recogidos en el pasado y nos permiten comprender mejor la evolución de esta región donde vivieron los mayas”, explica el investigador. “Tenemos varios estudios disponibles sobre las estalagmitas de Yucatán, en la península de México, pero el margen de error es mucho mayor.

¿De la sequía al declive?

Anuncios

Los resultados obtenidos por los científicos, publicados en noviembre de 2012, muestran que el Imperio Maya fue golpeado por períodos repentinos de extrema sequía. Surge entonces una pregunta: ¿son estos factores los que llevaron a los mayas a abandonar repentinamente sus ciudades?

“El fin de una civilización nunca puede atribuirse a un solo factor”, explica Eric Velásquez, experto en cultura maya de la Universidad Nacional Autónoma de México. “Los arqueólogos han determinado que en algunos casos la deforestación y los desastres ambientales han acelerado el declive de algunas ciudades. Sin embargo, en otros casos, las guerras y la violencia han desempeñado un papel preponderante.

Eric Velásquez cita el ejemplo de Mayapán, una ciudad de Yucatán. “En este caso, fue el conflicto que estalló entre grupos rivales en el siglo XV lo que destruyó la ciudad, no el cambio climático.

Anuncios

Sin embargo, los análisis de Breitenbach muestran que el único período de sequía prolongada registrado coincide con el momento en que se supone que la civilización maya se ha desintegrado. El clima árido también afectó a la región centroamericana entre los años 1000 y 660 a.C., seguido de una sequía extrema entre 1110 y 1020 a.C. Los expertos creen que estas condiciones ambientales fueron el origen de un conflicto armado que podría haber causado la caída del Imperio Maya alrededor de 1300.

Investigación en curso

Anuncios

Sebastian Breitenbach está estudiando actualmente los datos climáticos de Siberia sobre el permafrost, la capa de suelo permanentemente congelada en el subsuelo de varias zonas de gran altitud que contiene importantes depósitos de metano y otros gases de efecto invernadero.

El investigador también está interesado en los monzones que han afectado a la India en los últimos siglos. Según Sebastian Breitenbach, la intensidad y frecuencia de estas lluvias parecen haber aumentado en los últimos años y podrían tener consecuencias importantes para mil millones de personas.

Anuncios

En busca de nuevas pruebas sobre la Cultura Maya

Sebastian Breitenbach sabe que sus descubrimientos podrían ser recibidos con cierto escepticismo en la comunidad científica, pero insiste en la gran precisión de los resultados obtenidos, cuyo margen de error es de unos 17 años. La investigación en curso también debe proporcionar pruebas adicionales de su tesis.

Algunos de sus colegas están estudiando, por ejemplo, los isótopos de los anillos de algunos árboles en Belice en busca de las huellas dejadas por la sequía. Según Sebastian Breitenbach, los resultados obtenidos hasta ahora confirman la información obtenida de la estalagmita.

Anuncios

Además de los anillos de los árboles, estos investigadores también analizan los dinteles colocados sobre las puertas de los antiguos edificios mayas para tratar de entender cuándo se construyeron estas estructuras y cuándo fueron abandonadas.

Según otro especialista en cultura maya, Alfredo Barrero -del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México- las nuevas tecnologías podrían permitir descifrar los secretos de la cultura maya. “Hoy en día existen herramientas que pueden analizar la composición de los materiales que se utilizaban en el pasado para construir diferentes objetos.

Alinear calendarios

El arqueólogo responsable de la investigación, Douglas Kennett, también estudia las inscripciones en los arquitrabes y otros objetos mayas para tratar de alinear el famoso calendario maya con el nuestro.

Anuncios

“Desde nuestro punto de vista, la profecía de que el fin del mundo está programado para el 21 de diciembre de 2012 no tiene sentido, dice Sebastian Breitenbach. Es el fin de un calendario y no el fin del mundo. La conexión entre el calendario Maya y el nuestro no es tan importante como crees.

Mayas modernos

Para los investigadores, hablar de una “decadencia” y de un “fin” de la civilización maya no es del todo correcto. Esta sociedad, según ellos, habría evolucionado más que cualquier otra cosa y luego habría desaparecido. “No se puede hablar de la extinción de una cultura cuando cinco millones de personas siguen hablando un idioma y conservando su estilo de vida ancestral, revela Eric Velásquez. Los mayas ahora viven en grandes ciudades. Son gente moderna con tradiciones y estilos de vida de otros tiempos.

Incluso para Sebastian Breitenbach, los descendientes de los mayas que ahora viven en América Central muestran claramente que esta civilización no ha desaparecido. Sin embargo, quedan muchas preguntas sin respuesta sobre los cambios radicales que han afectado a esta civilización en el pasado y cuyas consecuencias todavía se pueden sentir hoy en día.

Anuncios

“No es como si se hubiera producido una catástrofe en la civilización maya, matando a todos a la vez”, señala el investigador del Politécnico. Sin embargo, me parece muy interesante intentar entender por qué esta población ha decidido en algún momento abandonar las ciudades y establecerse en los bosques o en pequeñas aldeas.